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A la hora de buscar un vidente por teléfono nos encontramos con una gran oferta en el mercado. Ante esta situación es necesario tener un criterio de elección a fin de saber escoger el más adecuado.

Una consulta diferente

Yo le sugiero mi propia consulta, una consulta diferente para gente diferente. Y es diferente por tres razones:

  1. Es una consulta privada. La gran mayoría de ofertas son de empresas de comunicación que dirigen call-centers. Esto se aleja mucho de un enfoque tradicional, artesanal, en el que uno contacta con el profesional en un trato privado y personal. En mi consulta sólo atiendo yo, así sabra siempre quien está al otro lado del teléfono.
  2. Es una consulta profesional. Es importante conectar con la persona que posea una adecuada formación y experiencia para este tipo de consultas. En este sentido es preferible atenerse al sentido común y alejarse de personas que afirman poseer superpoderes y que por tanto no necesitan ningún de aprendizaje.
  3. Es una consulta original. La gran mayoría de consultas se realizan con el tarot, pero existen otros metodos más eficaces. De entre ellos destaca especialmente el I Ching, la milenaria adivinación china. Este oráculo es muy valorado por los entendidos ya que nos permite preguntarle ofreciendonos una triple respuesta.

La respuesta del Oráculo

El I Ching nos brinda un planteamiento profundo, que surge de la sabiduría oriental. Al preguntarle nos dice:

  1. El Presente. Nos indica la situación actual vista desde lo profundo, los sentimientos ocultos, aquello que no se manifiesta y está ahí.
  2. El Futuro. Nos muestra el rumbo que van a tomar las cosas, su dirección.
  3. El Consejo. Algo muy distinto a cualquier otro sistema es que el oráculo, “El Anciano” como les gusta llamarle en China, nos ofrece una recomendación para que podamos actuar de la mejor manera posible. Fruto de miles de años de recopilación sus consejos nos ofrecen la posiblidad de orientarnos en la situación hacia el futuro.

La mejor prueba es la experiencia

Le he mostrado tres razones para que pueda valorar mi consulta a la hora de elegir. Si desea una consulta le atenderé gustosamente en los teléfonos 806 y visa.

A su disposición,

Don Fidel

Cuando vamos buscando realizar una consulta nos encontramos con una gran oferta de  videntes y tarotistas. Ante el aluvión que existe actualmente…¿como seleccionar el adecuado?. Hay personas que consideran que de lo que se trata es de simplemente saber si  son videntes de verdad, lo cual nos lleva a la idea de que hay también de mentira.

De entrada es importante confiar más en un sistema tradicional que en alguien que afirme poseer poderes paranormales para responder a su pregunta.Desde siempre la adivinación se ha basado más en consultar a un oráculo que en las capacidades del adivino en sí. Este lo que intenta es ser un artista, un buen interprete de las respuestas que nos ofrece cualquiera de esos sistemas tradicionales de la adivinación.

Otro punto a tener en cuenta es el preferir al profesional que trabaja privadamente, que a los poderosos grupos de marketing que invaden nuestro pais ofreciendo este tipo de servicio. Este es un criterio lógico en sí mismo.

Por supuesto uno finalmente escoge segun su propio gusto, y se quiera o no ese es un criterio clave para cada persona.

Existe la creencia de que hay personas que poseen un don innato, alguien que ve el futuro como uno ve el presente. Esa idea de un vidente natural nos hace pensar que este tipo de personas deben ser las más eficaces para adivinar el futuro. Sin embargo un vidente natural como tal no es algo muy contemplado en la tradición de la adivinación…es más un invento moderno, algo que venden ciertas personas para hacernos creer que poseen superpoderes.

Si nos atenemos a la tradición de la adivinación nos damos cuenta que desde el inicio ha existido un medio, un sistema, para permitir adivinar el futuro. Diferentes tipos de mancias, de oráculos, medios que permitan al interprete captar los signos del tiempo. No veremos en ninguna cultura, salvo en nuestra moderna ciudad, la idea de alguien que puede ver el futuro sin ningún tipo de esfuerzo…,como si tal cosa. No es necesario ningun rito ni ningún estado de trance para alcanzar esa visión, le es tan facil como si estuviera viendo un programa de televisión. Esto, repito, no existe en ninguna tradición a lo largo de la historia y las diferentes culturas.

De entrada es preferible confiar más en un sistema comprobado que en una persona que afirme ser vidente natural. Pues el hecho de tener una visión no puede controlarse…, es algo repentino, imprevisto y que por tanto no puede garantizarse que pueda surgir en una consulta. Dé ahí la existencia de sistemas tradicionales que permitan la posibilidad de que surja la respuesta.

El hecho de que el tarot sea llamado “el libro mudo” y las paginas que lo componen “arcanos” ofrece una pista clara de la intención, surgido en el Renacimiento, de establecer la doctrina de los magos mediante el simbolismo.

Corriente de pensamiento minoritaria, apenas abordada por unos cuantos. No sería hasta finales del XIX, con el ocultismo frances, donde volvería a surgir este sistema como ejemplo de una doctrina olvidada o perseguida. Y es a finales del siglo XX, y ya dentro del nuestro, en el que este enigmatico sistema se ha convertido en una de las mayores ofertas comerciales no agota su misterio.

Eso, paradojicamente, no agota su misterio …tan sólo lo vuelve a ocultar.

vidente natural
Cuando se habla de un vidente natural estamos afirmando la natural habilidad de ver el futuro o lo oculto.
Como en todas las cosas la capacidad natural necesita un método, un sistema para desarrollar las cualidades.

De ahí los diferentes metodos de videncia. Para mí el mejor método es aquel en el que no interviene la subjetividad, las propias razones del adivino. De ahí que haya optado por el sistema de adivinación más objetivo: el I Ching. Se trata de la milenaria adivinación china, tan aclamada por los entendidos.

El Oraculo del Cambio, I Ching, es un texto al que se le consulta y cuya respuesta la otorga un conjunto de poemas guardados celosamente desde hace más de dos mil años.
Es decir…la respuesta la da el propio Oraculo, suyas son sus palabras.

El Oráculo de Cambio, nos habla del presente y hacia donde van las cosas, su rumbo futuro. Y no sólo eso, ofrece un consejo de sabiduría destilado durante miles de años.

Hay otras dos razones por las que le ofrezco mi propia consulta:

1. Artesanal: frente a tanto sistema de gabinete le ofrezco el planteamiento tradicional…, es una consulta que tan sólo atiendo yo. Es una consulta privada en la que siempre sabrá quien está al otro lado del teléfono.
A la hora de buscar un servicio de videntes hay personas que buscan un servicio más artesanal. Esto obedece a una necesidad lógica de escapar del tremendo negocio que han realizando las empresas de comunicacion con este servicio, y encontrar una alternativa tradicional en la que atiende personalmente un profesional serio y atento.

2. Profesional: años de experiencia y una seria formación avalan esta consulta de vidente natural.

Si lo que desea es una consulta con un vidente natural una buena opción es consultar al Oráculo.

Compruebelo.

El origen de la palabra vidente viene del latin “videns”..el que ve. La capacidad del ser humano de obtener su propia evidencia. Pues el vidente no sólo ha de tener la visión sino también la comprensión de lo visto.
Así que ser vidente implica visión y comprensión…. Todos hemos tenido visiones, evidencias de una realidad oculta. Quedan relegadas al apartado de lo extraño, lo oculto, lo incomprendido.
Podemos llamar a esa capacidad humana intuición, esa capacidad de visión sintética e inmediata de una cosa, pero el termino “vidente” ha quedado como una palabra especializada para una cierto territorio de la realidad.
¿Cual?. Veamos el diccionario de la academia:

“1. adj. Que ve.
2. com. Persona que pretende adivinar el porvenir o esclarecer lo que está oculto.
3. com. Persona que tiene visiones sobrenaturales o que están fuera de lo que se considera común.”

Esclarecer lo que está oculto…, lo que está fuera de lo común.
¿No es esto algo propiamente humano?.